La deuda que nos deja Bankia

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Desde el origen de 15MpaRato, se inició una batalla legal para poner el foco en las irregularidedes de la entidad y de sus altos cargos, desde el punto de vista civil y  penal. Por otra parte, la perspectiva de la PACD es la del análisis macroeconómico de las diferentes fases que ha atravesado la entidad. El objeto de este estudio es el de esclarecer cómo el rescate financiero acarrea una serie de compromisos a futuro, que en principio no contabilizan como parte del rescate, pero que sí suponen unos gastos que contabilizan como déficit y deuda pública. Bankia
Poco después de ser Rodrigo Rato detenido, ya adelantamos los datos del coste de Bankia a las arcas públicas en nuestra colección de infografías: “¿Sabías qué…?”:
Nacionalizar Bankia nos ha costado 22.424 millones de  euros con la entrada del Estado en el capital de la entidad de la que  se convierte en accionista mayoritario. Sin embargo, las ayudas públicas  concedidas  ascienden a 147.810 millones en concepto de capital, avales,  adquisición de activos del Sareb (el “banco  malo”), compra de títulos,  créditos fiscales y préstamos del Banco Central Europeo (BCE)“. 
 
Extendemos ahora esta información, haciendo las cuentas con detalle e  intentando esclarecer cómo hemos llegado a esta situación, describiendo  caso por caso, y enlazando todas las de fuentes estudios previos y de las entidades oficiales que hemos utilizado:
Medidas de Capitalización
Las  medidas de capitalización son aquellas con las que se pretenden  arreglar los problemas de solvencia de las entidades financieras,  reforzando su capital, es decir aumentando sus recursos propios para que  puedan hacer frente a sus obligaciones de pago, pues todo lo que tienen  no alcanza para pagar todo lo que deben. Los instrumentos utilizados  para ello han sido: inyecciones directas de capital, conversión de  participaciones preferentes convertibles en capital y esquemas de  protección de activos.
  • Capital: Esta medida supone aumentar los recursos propios de Bankia a través de la compra de acciones. Con  fecha 27 de diciembre de 2012 se llevó a cabo una ampliación de capital  por importe de 13.459 millones de euros en la matriz que completó la realizada el 12 de septiembre con carácter de máxima urgencia por  importe de 4.500 millones de euros.
  • Participaciones preferentes convertibles: Esta  medida supone aumentar los recursos propios de Bankia a través de la  conversión en acciones de las participaciones preferentes, en este caso  las que estaban en manos del FROB (4.465 millones de euros). Las  participaciones preferentes convertibles, se definen por las siguientes  características:

– Constituyen  títulos de deuda emitidos por un banco o caja, con un periodo de  vencimiento de 5 años y dos años posibles de prórroga adicionales. 

– No otorgan ningún derecho político a la entidad que las suscribe, en este caso el Estado a través del FROB. 

– Su  carácter preferente se debe a que los inversores tienen prioridad de  cobro sobre los accionistas en caso de que la entidad financiera entre  en concurso de acreedores. 

– La rentabilidad se fijó en un interés del 7,75% para equiparlo a los precios del mercado.

– Son  convertibles porque se pueden transformar en capital en caso de que la  entidad financiera no pueda devolver el dinero al FROB después de los 5  años de vencimiento o en caso de que el Banco de España “considerase  improbable a la vista de la situación de las entidades que la recompra  pudiera llevarse a cabo.

Medidas de Liquidez

Las  medidas de liquidez son aquellas que pretenden proveer a las entidades  financieras del dinero líquido suficiente para hacer frente a sus  obligaciones de pago. En este caso, se supone que bancos y cajas tienen  suficientes recursos para pagar sus deudas, pero no en forma de dinero  líquido, sino de inmuebles, acciones y otras inversiones financieras.  Así, los instrumentos que se pueden aplicar para solucionarlo son la  adquisición de activos, las garantías prestadas, los créditos en  condiciones ventajosas y las participaciones preferentes convertibles. 

  • Avales:  Uno de los instrumentos utilizados por el Estado para ayudar a las  entidades financieras a afrontar problemas de liquidez, son los avales a las emisiones de deuda. Los avales implican el compromiso por parte del Estado de asumir el pago de las obligaciones asumidas por las entidades financieras, en caso de que estas no puedan hacerse cargo, ya sea el pago de los intereses y el reintegro del principal de los títulos de deuda emitida o la devolución de los depósitos de los/as ahorradores/as. Esto permite a las entidades de crédito acceder a una financiación que de otra manera no obtendrían, por la falta de confianza de los inversores o ahorristas en su solvencia, o bien hacerlo pagando un interés bastante inferior. Bankia, a finales de 2013 había recibido más de 34 mil millones de euros en avales para sus emisiones de deuda.
  • Adquisición de activos:  Este  instrumento es tan simple como que el Estado compra con dinero público los activos no líquidos de las entidades financieras, como por ejemplo, terrenos e inmuebles. Debido a la burbuja inmobiliaria española, los  balances de los bancos están plagados de activos derivados de la construcción, con valores hinchados por la burbuja especulativa y muy superiores a los que se pagaría en el mercado después de su explosión, por tanto, si el Estado compra al banco o caja ese tipo de activo por el valor que aparece en el balance, el banco no solo obtiene liquidez, sino que evita tener que asumir las pérdidas derivadas de la burbuja inmobiliaria.
Adquisición de activos (FAAF): En la primera etapa de la crisis, el Ministerio de Economía y Hacienda del Gobierno de Zapatero creó el Fondo de Adquisición de Activos Financieros (FAAF). Gestionado y dirigido por dicho ministerio, contó con una aportación inicial de fondos públicos de 30.000 millones de euros, ampliables hasta  50.000 millones de euros, para comprar a entidades de crédito activos de “máxima calidad”, como por ejemplo cédulas hipotecarias, es decir, títulos emitidos por las entidades financieras cuya garantía era la totalidad de sus créditos hipotecarios. BFA-Bankia fue una de las entidades bancarias españolas que enajenó títulos de deuda no líquidos al Fondo de Adquisición de Activos Financieros por 3.322 millones de euros.
– Adquisición de activos SAREB: El organismo más reciente empleado para la compra de activos de bancos y cajas es la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (SAREB) o comúnmente conocido como “Banco Malo”. Su creación fue una de las  condiciones impuestas en el Memorándum de Entendimiento firmado por el  Gobierno Español el 20 de julio de 2012, es decir, el acuerdo del  rescate realizado por la Unión Europea al Estado Español, a través del  Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).
– El SAREB es una empresa, una sociedad anónima, creada para gestionar los  activos problemáticos de las entidades de crédito que han recibido  previamente una ayuda financiera del Estado. Es decir, su función es la  de comprar a las entidades financieras rescatadas los activos tóxicos  procedentes de la burbuja inmobiliaria, como inmuebles, promociones no  acabadas y suelo con que dichas entidades se tuvieron que quedar por  impago de créditos concedidos, así como préstamos de dudoso cobro  concedidos a empresas inmobiliarias o constructoras.
– Bankia  ha traspasado más de 22 mil millones de euros en activos al SAREB a  cambio de bonos de dicha entidad con el aval del Estado. De tal manera  que Bankia  utiliza dichos títulos para obtener liquidez en el mercado  financiero, utilizándolos como aval para lo obtención de crédito o bien  vendiéndolos a otros inversores. En caso de que el SAREB no obtenga los  rendimientos económicos suficientes para cumplir con el pago de los  intereses y el reembolso de estos títulos, será el Estado quien responda  ante los inversores privados.
  • Prestamos del BCE: A  raíz la caída de Lehman Brothers y la explosión de la crisis  internacional, la desconfianza generalizada en la solvencia de las  entidades financieras dio lugar a la paralización del mercado  interbancario, por lo que las entidades de crédito españolas dejaron de  tener acceso a financiación para mantener su actividad, procedente de  agentes privados. Para evitar la quiebra del sistema, el Banco Central Europeo proporcionó  liquidez a las instituciones financieras, sustituyendo, en cierta  medida, la función del mercado interbancario. Para ello, a partir de  2011:  
Proporcionó  tanto dinero como precisaban las entidades bancarias europeas, mediante  la “barra libre de liquidez”, cuyo nombre técnico es política de plena adjudicación a tipo de interés fijo.
– Amplió el plazo de devolución de los préstamos, llegando a adjudicar créditos a 6, 12 meses, e incluso 3 años. 
– Bajó el tipo de interés al que se concedieron los créditos hasta el 1%.
Realizó “operaciones de liquidez en moneda extranjera”, es decir, concedió créditos en dólares a las entidades financieras. 
 – Facilitó  el acceso estas operaciones de financiación, aumentando las posibilidades de garantías que deben aportar las entidades bancarias  para obtener financiación del BCE.
  • Así mismo, con estos fondos obtenidos al 1% de interés, las entidades financieras españolas han podido hacer frente al vencimiento de sus obligaciones con otros acreedores y continuar con su actividad especulativa, como por ejemplo comprando títulos de deuda pública con la que obtienen una rentabilidad muy superior. En el caso concreto de Bankia, esta entidad tenía a finales de 2013 más de 58 mil millones de euros en préstamos del Banco Central Europeo.
Os adjuntamos el esquema realizado para nuestro informe “La Ilegitimidd de los Rescates a la Banca en el Estado Español” para clarificar las diferentes formas en las que se inyecta dinero al sector bancario.
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Actualmente el Estado ya ha vendido 7,5% de las acciones que poseía por un valor de 1.304 millones de euros, y aunque sigue siendo el accionista mayoritario, su intención es desprenderse del resto de las acciones que posee a lo largo de los próximos dos años. En cualquier caso, no nos salen las cuentas, y prevemos que el coste de Bankia para las arcas públicas, acumulado en la deuda pública, sea muchísimo mayor del que nos quieren hacer creer.
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