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10 años de presupuestos liquidados del Ayto. de Valencia: los gastos

Presentación de la primera parte del trabajo sobre los presupuestos liquidados.

Para la autora de este trabajo, una ciudadana de a pie, incorporarse a la PACD ha supuesto, en primer lugar, aprender muchas cosas que todos los ciudadanos deberíamos saber. Todos los ciudadanos deberíamos ser capaces de evaluar la conducta de los políticos a los que votamos, o no, para seguir dándoles nuestra confianza o retirársela. No sólo eso. Los ciudadanos deberíamos disponer de los necesarios mecanismos políticos para ser capaces de detener a tiempo determinadas conductas de los políticos cuando las consecuencias de las mismas pueden ocasionarnos grave perjuicio, económico o de otro tipo. Deberíamos tener instrumentos para conocer las consecuencias de las decisiones de nuestros representantes, también a medio y largo plazo, y retirarles la confianza cuando no actúen con la necesaria y debida diligencia y prudencia.

La información es la condición necesaria para la acción. Sólo podemos actuar (y por tanto también votar) en defensa de nuestros intereses cuando tenemos información cabal. A nivel municipal, eso supone conocer los resultados de la gestión municipal. Y no sólo la visible, sino la invisible. No sólo los puentes, sino el coste de los puentes. No sólo los ingresos, sino también los gastos. Y en especial, las deudas e hipotecas.

Y dentro de esa labor de aprendizaje me propuse conocer la historia. Porque es dentro de un contexto histórico como mejor se puede analizar y valorar el presente.

Una de las cosas más importantes que he aprendido en la PACD es que, además de los presupuestos, existen las liquidaciones de presupuestos. Y buscando en Internet averigüé que las liquidaciones de los presupuestos municipales pueden consultarse. A partir de las liquidaciones del ejercicio 2009 las liquidaciones de todos los municipios españoles son accesibles desde un portal llamado Rendición de Cuentas. Las de años anteriores, en el caso de la Comunidad Valenciana, pueden consultarse en la web de la Sindicatura de Cuentas. Digo que son accesibles, pero sólo lo son de forma parcial, pues a diferencia de otros datos públicos, sólo se pueden visualizar y no descargar en un formato de trabajo (hoja de cálculo). Sólo a fuerza de pantallazos o copia&pega es posible trabajar con esa información.

Lo más novedoso y curioso para esta autora ha sido conocer que los gastos generados y aprobados dentro del presupuesto de un año no se arrastran automáticamente al ejercicio siguiente, sino que van a parar a una especie de limbo. No es que se borren de los libros contables, pero los ayuntamientos, o al menos el de Valencia, vienen a tener como dos libros de cuentas, el del año, y el de la contabilidad corriente. Y cuando se acaba el año y se comienza el siguiente, las facturas pendientes de pago del año anterior no se trasladan automáticamente como obligación al presupuesto del año siguiente. Se quedan en una especie de limbo presupuestario- contable, en una cuenta llamada 413 (en contabilidad las cuentas se identifican por el número para más comodidad). Sólo se pagan cuando previamente son aprobadas en un procedimiento llamado “reconocimiento extrajudicial de facturas”, por el cual se incorporan al presupuesto actual (por eso aumentar el presupuesto de gastos en servicios, por ejemplo, no conlleva dar mayor servicio, sino pagar facturas de años anteriores).

Uno de los principios de la contabilidad presupuestaria es que sólo se puede aprobar un aumento de gasto cuando para su pago se puede o bien aumentar el ingreso o bien aplicar un ingreso que en principio estaba previsto para un gasto diferente, es decir mediante un aumento de ingresos o una reducción de gastos.

En la primera parte del trabajo, dedicada a las liquidaciones de los presupuestos de gastos de los diez últimos años de los que hay datos disponibles, pueden verse para cada año las cantidades previstas inicialmente, las modificaciones y los créditos finales.

Las partidas de los presupuestos de gastos se llaman créditos. Es decir, son las cantidades disponibles teóricamente, y por tanto autorizadas, para el pago de los diversos tipos de gastos. Como parte de los impuestos dependen de circunstancias difíciles de conocer anticipadamente, no siempre se dispone al final del año de los ingresos previstos. En el caso del ayuntamiento de Valencia puede verse, en las liquidaciones de los presupuestos de gastos, como sistemáticamente ha ido aumentando la cuantía total de las facturas impagadas dentro del año, es decir, las obligaciones pendientes de pago. Y como las cuantías totales de las modificaciones de créditos han ido aumentando igualmente. *

 

Quedaba pendiente, para completar el retrato de los gastos, conocer las deudas. Para ese dato he acudido a los balances. En todos los balances hay dos partidas del pasivo que nos dan idea de las deudas: las de la deuda a largo plazo (deudas con vencimiento mayor de un año, corresponden mayoritariamente a deudas con entidades financieras, por préstamos recibidos), y las deudas a corto plazo (con vencimiento igual o inferior a un año, una parte de los cuales corresponden a proveedores de bienes y servicios). Y también esas partidas han ido aumentando a lo largo de los años.

*Actualización: Corregidas las erratas en el cuadro general del año 2005

Ver informe completo.

M.V.H.

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